Gobierno federal heredará una elevada deuda pública al próximo presidente: Cortés Mendoza

El coordinador de los diputados del PAN, Marko Cortés Mendoza, afirmó que la presente administración federal dejará una elevada deuda pública y que los retos del próximo gobierno serán el combate a la pobreza, la desigualdad, la inseguridad y la corrupción.

El también presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) dijo que “las características de este gobierno son la deuda, la inflación, el bajo crecimiento económico, la violencia, la corrupción y el uso faccioso de las instituciones”.

Aseveró que esa es la causa “de que el 80 por ciento de los mexicanos quieran un cambio del partido en el poder”, en referencia a las elecciones de julio próximo.

“Este gobierno irresponsable e incapaz, ha desatendido el objetivo primordial de erradicar la pobreza, la desigualdad, la inseguridad, la corrupción y en general de garantizar una mejor calidad de vida para los mexicanos, por lo que ese será precisamente el reto para el próximo gobierno de coalición que habrá de encabezar Ricardo Anaya”, expresó.

Apuntó que el gobierno federal “quiere distraer la atención de las campañas electorales generando cortinas de humo, para evitar ir al fondo de las cosas, como sería el promover un cambio profundo que ponga fin a los cinco años de mal manejo de la economía, impunidad y corrupción de esta administración”.

Indicó como un hecho muy grave que el costo de la deuda haya crecido “en enero un 22.5 por ciento en comparación con el mismo período del año pasado, según datos de la Secretaria de Hacienda, al tiempo que disminuyó sustancialmente la obra pública”.

“El gobierno del PAN le dejó a (el presidente Enrique) Peña Nieto un nivel de deuda razonable, de aproximadamente 34 por ciento como proporción del PIB, pero a consecuencia de un manejo irresponsable y despilfarrador hoy los niveles están por arriba del 50 por ciento como proporción del PIB”, expuso el líder parlamentario.

Sostuvo que “de esto debe dar cuentas el hoy candidato del PRI, José Antonio Meade, quien fuera el responsable del manejo de las finanzas en el país”.

El diputado panista comentó que “a todo esto se agrega la corrupción, que tampoco vio el candidato priista José Antonio Meade, que pasó por alto los informes de las auditorías en donde se ha revelado el desvío de los recursos públicos por parte de Rosario Robles y la Estafa Maestra, de Emilio Lozoya y el caso Odebrecht, de Gerardo Ruiz Esparza y el socavón de la México-Acapulco, de Virgilio Andrade, y la entrega de recursos para la reconstrucción; en general Meade no vio la corrupción de todo el círculo cercano del presidente Peña y sus negocios particulares de la Casa Blanca y Malinalco, entre otros escándalos de corrupción”.

También dijo que “frente a esta descomposición del régimen, hay una pobreza social que lastima y de la que hoy no se quiere poner atención”.

Señaló que “basta ver las cifras arrojadas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), donde concluyó que el poder adquisitivo de los mexicanos cayó un 2.5 por ciento el último año y el 41 por ciento de la población tiene ingresos inferiores al valor de la canasta básica”.

“Es inaceptable que en 20 de las 32 entidades del país a la mayoría de mexicanos ya no les alcance para comprar los productos de la canasta básica; es lamentable que en un país donde se recauda tanto dinero, no se vea reflejado en una mejora para los mexicanos; al contrario, cada día estamos peor por el despilfarro y las pésimas decisiones del PRI-gobierno”, subrayó.

Culpó a José Antonio Meade “de las malas decisiones en materia económica y en combate a la pobreza” y sostuvo éste “pudo cambiar la situación y no lo hizo”.

“Aquí debe haber una verdadera rendición de cuentas, pero el gobierno de Peña Nieto está más ocupado en intentar afectar la imagen pública de un adversario político como es Ricardo Anaya y en pactar impunidad con (Andrés Manuel) López Obrador que en corregir y en castigar la corrupción de sus subalternos”, concluyó.